domingo, 6 de enero de 2013

Juventud embotellada

Y el jueguito de casi no mirarte,
casi ni sentir tu mirada,
casi no extrañar tu brío.

Las ganas de casi tenerte en mi lupanar,
el casi desearte a diario,
el casi no fijarme en esos detalles cotidianos.

Y esas casi ganas de casi siempre.
Beberte, beberte, beberte...
y la etiqueta que corrobora la orden...
Bébeme, bébeme, bébeme.

Casi logro casi no pensar en tí
cuando me palpita la húmedad,
y el jueguito continua solo ahí
para acrecentar la sed de casi mandarte una palabra
casi lo logro esta vez.

Casi me desifras,
casi estoy segura de que tambien casi me piensas,
casi seguido, casi parejos, casi sincronizados.

Y el "casi" se vuelve "todo"
cuando estamos de frente
todo te doy y todo me das,
todas las sospechas, todos los "casi" son realidad.

Minha


No hay comentarios: