Puede que un día las proteínas incompletas que cubren el espacio entre el ser y el soñar se eslabonen fuerte para crear un vínculo: callado pero concreto de lo que sueño y de lo que soy.
Y así pueda transportar como con un trapecio anfetamínico lo que soy de lo que sueño, ser lo mas onírica que se pueda y desdoblar en la realidad una parte de mi ficción inconsciente.
Y, puede que algún día de soslayo vea venir uno de los cuatro mástiles cayendo para romper la cadena fibrosa a la que me había hecho adicta, las proteínas caigan y no haya mas estrechez entre Morfeo y yo.
Mejor aún, puede ser que ya haya pasado así y solo lo que queda son escombros obsesivos que me punzan en las horas mas oscuras de la noche y también en los puntos del entre-sueño por la mañana.
No… creo que no ha pasado nada, no tengo control sobre mis párpados, sigo aquí … en coma…
Minha



No hay comentarios:
Publicar un comentario